Objetivo. Determinar si existen disparidades asociadas a la estratificación socioeconómica, la etnicidad, los servicios médicos y la región geográfica en la progresión de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) en adultos mexicanos infectados por SARS-CoV-2. Método. Se analizaron los datos registrados por la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal de México respecto de los casos confirmados de infección por SARS-CoV-2. El análisis se limitó a los datos de adultos de 20 años o más registrados hasta el 10 de julio del 2020 (n=234 870). Los indicadores de severidad de la COVID-19 fueron hospitalización, desarrollo de neumonía, requerimiento de intubación o ingreso a la unidad de cuidados intensivos, y muerte. Se estimaron diferencias de acuerdo con el nivel de marginación municipal, la pertenencia a un grupo indígena, la región geográfica y el sector de los servicios. A partir de modelos de regresión multinivel se estimaron razones de prevalencias (RP). Resultados. Las personas que residían en municipios con mayor marginación tuvieron mayor riesgo de presentar los cuatro indicadores de formas severas de COVID-19 (RP=1,05 o 1,06). Las personas indígenas tuvieron mayor riesgo de neumonía (RP=1,22), hospitalización (RP=1,14) y muerte (RP=1,23). Entre los casos atendidos en servicios privados fue menor el riesgo de muerte (RP=0,40), pero mayor el uso de intubación o ingreso a la unidad de cuidados intensivos (RP=4,45). Conclusiones. Las tendencias observadas indican que los efectos de la COVID-19 no solo se deben a las características biológicas del SARS-CoV-2, sino también a los recursos (o falta de ellos) para enfrentarlo, los cuales están distribuidos por procesos sociales.
El objetivo fue analizar la producción científica realizada en América Latina que indaga el impacto de la condición socioeconómica sobre los trastornos mentales y el uso o dependencia a sustancias. Se revisaron bases de datos internacionales y regionales. En la mayoría de los estudios se ha observado que en adultos y adolescentes pertenecer a estratos socioeconómicos bajos se asocia con mayor riesgo de trastornos mentales. El consumo de alcohol es mayor entre las personas con mejores condiciones socioeconómicas; en el caso del abuso y la dependencia al alcohol se observa una tendencia opuesta, aunque la evidencia para los últimos es menos contundente. En adolescentes el tabaquismo es más frecuente entre los que provienen de hogares con mejores condiciones socioeconómicas; sin embargo, entre los adultos la mayor probabilidad se encuentra entre los de peor situación económica. En adultos el consumo de drogas ilegales es más frecuente entre las personas de nivel socioeconómico inferior. Las drogas médicas tienden a ser más consumidas por adultos y adolescentes con mejor situación socioeconómica. El uso de solventes es más frecuente entre adolescentes de estratos bajos.
Los objetivos del estudio fueron estimar la frecuencia de daños a la salud mental (percepción del estado de salud, ideación suicida, intento de suicidio, trastornos mentales comunes y alcoholismo) en bisexuales, lesbianas y homosexuales de la Ciudad de México y analizar la posible relación de la violencia y la discriminación con la salud mental de dicha población. Se aplicó un cuestionario a 506 bisexuales, lesbianas y homosexuales de la ciudad de México para investigar si habían sufrido, debido a su orientación sexual, discriminación y violencia. Las prevalencias fueron: ideación suicida 39,0%, intento de suicidio 15,0%, trastornos mentales comunes 27,0% y alcoholismo 18,0%. En las mujeres lesbianas y bisexuales se observó una prevalencia de alcoholismo siete veces mayor a la observada en otras mujeres. La discriminación se relacionó con el intento de suicidio y los trastornos mentales comunes, mientras que la violencia fue un factor de riesgo para la ideación suicida, el intento de suicidio, los trastornos mentales comunes y el alcoholismo; por lo cual se requiere implementar políticas y programas tendientes a revertir esta situación.
Objetivo. Analizar las diferencias en la disponibilidad de alimentos en los hogares mexicanos de acuerdo con el grado de inseguridad alimentaria (IA). Material y métodos. Análisis de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del año 2010 (n= 27 445 hogares). Los hogares fueron clasificados según la Escala Latinoamericana y Caribeña de Seguridad Alimentaria. La disponibilidad de alimentos se estimó como gramos al día por adulto equivalente. Resultados. En los hogares inseguros existió mayor disponibilidad de maíz, trigo, huevo y azúcares, pero fue menor la disponibilidad de frutas y verduras frescas, carnes magras, pollo, pescados y mariscos, leche, quesos y bebidas azucaradas. Conclusión. Aunque los hogares con IA tienen menor disponibilidad de la mayoría de los grupos de alimentos (tanto de los que tienen alta densidad nutrimental como de los que tienen alta densidad energética), en ellos existe mayor disponibilidad de alimentos que son de bajo costo y que en algunos casos sólo son fuente de energía pero no proporcionan micronutrimentos.