Las vacunas constituyen un hito de la medicina. Con ellas se ha podido reducir la carga de las enfermedades infecciosas, logrando incluso la erradicación de algunas de ellas. Desde finales del año 2019 surgió un nuevo coronavirus, denominado SARS-CoV-2, el cual ha generado millones de muertes en el mundo y múltiples afectaciones económicas. Por esta razón es imperiosa la producción e implementación de una vacuna eficaz como una herramienta de prevención primaria. En esta carrera se han desarrollado varios modelos de vacunas que superaron las primeras fases de ensayos clínicos, dentro de los cuales no han sido incluidas pacientes embarazadas. Pese a la carencia de evidencia en referencia a esta población, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y varias asociaciones de ginecología recomiendan actualmente considerar la vacunación en grupos de alto riesgo, como sería el caso de las trabajadoras de la salud. El presente artículo pretende mostrar los aspectos relevantes de la vacunación en embarazadas y las recomendaciones actuales a la luz de los conceptos relacionados con la inmunidad en embarazo.
El término sepsis deriva del griego ‘sipsis’ que significa putrefacción o decadencia de la materia orgánica. Como término médico, el concepto de sepsis ha estado en constante cambio. La definición actual derivada del Tercer Consenso Internacional de definiciones de sepsis del año 2016 considera como una disfunción de órganos que amenaza la vida, causada por una desregulación de la respuesta del hospedador a una infección
El mundo científico siempre se ha mostrado como un terreno competitivo donde el éxito es directamente proporcional a la dedicación de tiempo y el género, siendo los hombres quienes histórica y socialmente cumplen estos requisitos.